sábado, 27 de octubre de 2012

UNIDAD II. TEMA 1 EL LIBERALISMO


El liberalismo en esencia es un movimiento político de la burguesía industrial europea del siglo XIX, que enalteció los valores de la libertad individual y los gobiernos democráticos en contra de las monarquías absolutistas.

La fundamentación teórica del Liberalismo se encuentra en los escritos políticos de los ilustrados, donde se manifestaba una ideología racionalista e individualista que reafirmaba los derechos inalienables para todos los hombres, la igualdad política de los ciudadanos ante la ley, la existencia de una sociedad política respetuosa de las expresiones de libertad de pensamiento, asociación, prensa, cultos y sobre todo, consagraban la propiedad privada.

En el aspecto tácito de la política, el liberalismo se basa en el ideal de libertad y la convicción de las limitaciones del ser humano, la base de todo sistema político debe ser el respeto a esa libertad individual y la garantía de la igualdad de todos ante la ley.

Siendo conscientes de la necesidad de ceder parte de nuestra libertad para garantizar una convivencia pacífica y fructífera, el liberal cree en el monopolio de la violencia por parte del Estado, en unas leyes claras, sencillas y comprensibles, en un ejército capaz de defender las libertades de agresiones externas, en una justicia rápida y lo menos arbitraria posible y en las garantías para que todos los ciudadanos aptos dispongan de un mínimo de recursos que les permitan competir en la sociedad.

Tocqueville señalaba que gran parte de las personas se debatían entre la necesidad de libertad y la comodidad de ser dirigidos en sus vidas. Por eso muchos se conforman con elegir a sus esclavizadores cada cierto tiempo. Eso no es suficiente para un liberal. Un ser humano puede llegar a ser más libre sin elegir a sus líderes si se respetan sus derechos a la vida y a la propiedad que en una democracia donde sólo escoge el encargado de robarle el fruto de su trabajo. Sin embargo, un sistema así es difícil que ser perpetúe. O se dejan de respetar los derechos o se llega a la democracia.

Pero democracias existen muchas y no todas son liberales. Es necesario que los poderes sean controlados y reducidos para que no esclavicen a los ciudadanos. Aunque no hay sistema perfecto, pues las personas no son perfectas, hay algunos mecanismos que permiten reducir los problemas asociados al poder. De ellos, el más importante es la separación de poderes.

En un estado, los tres poderes que nos gobiernan son el legislativo, el ejecutivo y el judicial. Una democracia verdaderamente completa debe mantener estos poderes separados. Los representantes de cada uno de ellos deben ser elegidos por cauces distintos y la relación entre los mismos debe limitarse a funciones de control. Porque la concentración de dos o más poderes nos lleva a la tiranía, como bien señaló Montesquieu.

En lo referente a la Economía, el liberalismo económico, también llamado capitalismo, acusado de cruel e injusto. Sin embargo, el capitalismo es una consecuencia lógica de la libertad individual. Y, al contrario que el socialismo, la teoría económica liberal no se basa en una creación de un fantástico sistema creado a partir de la nada. Se basa en la observación de las causas de la riqueza.

Hazlitt dividió las instituciones básicas de la economía capitalista en cinco, fuertemente relacionadas:

1.      Propiedad privada. Coloca al colectivo que posee ese derecho en posición de ejercer la mayor de las coacciones en una zona determinada adquirida por su propia mano u otorgada por el Estado.

2.      Mercados libres. Es la libertad de cada uno de disponer e intercambiar como mejor desee su propiedad privada[1].

3.      Competencia. En cualquier sistema de libre mercado, las preferencias de los consumidores crean la competencia entre los productores y vendedores, los cuales afectarán sus precios para tener ganancias.

4.      División de trabajo. El recurso económico más escaso es siempre el hombre. Y para aprovechar mejor los recursos humanos esta la división del trabajo. La mejora tecnológica y ale existencia de dinero permiten a cada hombre realizar un trabajo más específico, compartiendo el producto del mismos con los demás.

5.      Cooperación social. Es cuando las personas pueden compartir el fruto de su trabajo. La cooperación se produce por el interés propio y colectivo de los individuos, por afecto y por necesidad.

No obstante, muchos liberales realizan un enfoque opuesto, juzgando el liberalismo por su eficacia. Visto desde ese punto de vista, podríamos haber comenzado estudiando el sistema económico para terminar examinando los principios éticos, llegando a las mismas conclusiones. Ambas perspectivas son perfectamente complementarias. El libre mercado es éticamente superior a sus alternativas y la libertad individual es eficiente. Sin embargo, es evidente que aquí no están todas las respuestas. En el resto de nuestro sitio encontrarás muchas de ellas a la vez que, seguramente, infinidad de nuevas preguntas. Si no encuentras lo que buscas, consulta los foros. Pero no esperes una contestación categórica a todo, porque seguramente no la tiene nadie.
Se dan dos tipos de corrientes con respecto al Liberalismo:
Liberalismo Social. Considera el desarrollo económico bajo la sustentabilidad de la sociedad, Crea las organizaciones sindicales como medio de control de la clase trabajodora. Sostiene que el desarrollo económico es en base a la importación de bienes necesarios y exportaciones de materias primas o productos nacionales. El Liberalismo social se aplica desde 1860 hasta 1980.
Liberalismo Salvaje. Considera que el desarrollo económico solo puede darse mediante la creación desorbitada de Capitales y empresas. Sostiene que los empresarios estan más en condición de generar bienestar que el Estado. Promueve el comercio internacional y la exportación como medio de producción primaria. Se ha ejercido este modelo de 1980 hasta el 2001. En un tiempo se le denomino "Neolibaralismo".



[1] Las personas, escogiendo y consumiendo, forman a través de sus elecciones lo que se ha dado en llamar el “sistema de precios”.

miércoles, 24 de octubre de 2012

PRIMERA GUERRA MUNDIAL

JOVENES DEL 1° "A" SU TAREA PARA EL VIERNES SERÁ VER LOS SIGUIENTES VIDEOS, ELABORAR UN RESUMEN DE ELLOS PARA DISCUTIRLOS EN CLASE. fAVOR DE DIVULGAR LA TAREA.
http://www.youtube.com/watch?v=nCvnx8WF7GM
http://www.youtube.com/watch?v=KuNa1le04SI

jueves, 20 de septiembre de 2012

UNIDAD 1


1.4. LA REVOLUCIÓN FRANCESA


Antecedentes


La situación del siglo XVIII en Europa no había cambiado en grandes aspectos durante más de 300 años. Se mantenía la estructura feudal que caracterizaba a la edad media. El máximo poder público lo ejercía el rey, soberano absoluto por “designación divina”. El clero ejercía importantes funciones en el sistema feudal. Su influencia era decisiva para mantener el orden establecido pues predicaban al pueblo o estado llano, la humildad y la obediencia. La burguesía crecía a gran paso, y es en ella donde se dan ideas y el gesto de la revolución intelectual.

1.4. LA REVOLUCIÓN FRANCESA


Antecedentes


La situación del siglo XVIII en Europa no había cambiado en grandes aspectos durante más de 300 años. Se mantenía la estructura feudal que caracterizaba a la edad media. El máximo poder público lo ejercía el rey, soberano absoluto por “designación divina”. El clero ejercía importantes funciones en el sistema feudal. Su influencia era decisiva para mantener el orden establecido pues predicaban al pueblo o estado llano, la humildad y la obediencia. La burguesía crecía a gran paso, y es en ella donde se dan ideas y el gesto de la revolución intelectual.

Las finanzas francesas vivían una situación económica muy comprometida, lo que obligó a la monarquía a tomar medidas excepcionales. En primer lugar, se dedico a reunir a los nobles en una Asamblea de Notables o nacional, en la que se les solicitó su generosa contribución. Ante su negativa se procedió a la convocatoria de los estados generales, que no se reunían desde 1615, pero aportaron la limitación del poder del rey, y las bases para una nueva constitución. Esta asamblea, de origen medieval, que agrupaban separadamente a representantes de todos los estados. El 5 de mayo de 1789 los diputados (1139) se reunieron en Versalles bajo la presidencia del rey. El objetivo principal de esta asamblea era elaborar la constitución del reino, por lo que se llamó a partir del 9 de julio de 1789 Asamblea Nacional Constituyente, los asambleístas se proclamaron los únicos representantes del pueblo y juraron no separarse jamás.

El 14 de julio de 1789, el pueblo que padecía de la falta de abastecimiento de la capital, y los elevados precios de los alimentos, motivaron a que las personas asaltaran la fortaleza real de la Bastilla, símbolo de la autoridad real y del antiguo régimen. Este hecho provocó que se diera un periodo de pánico, por lo que el congreso apresuró a tomar medidas que diezmaran el ánimo de miedo y revolucionario, como la destitución de toda obligación de los campesinos con los feudos, y el 26 de agosto se aprobó la Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano[1], la cual expresaba la:
·         Libertad de pensamiento, expresión, asociación y prensa.
·         Igualdad ante la ley, los impuestos, oportunidades políticas y del voto.
·         Propiedad privada
·         Soberanía popular y social

La Asamblea Constituyente (1789-1791)


Durante los trabajos de esta asamblea se marcaron dos grupos políticos. Uno, (girondinos) partidario de la monarquía constitucional, y los privilegios para la nobleza y la burguesía; otro (jacobinos) a favor de la pequeña burguesía, los comerciantes y con actitudes mas radicales. La asamblea constituyente llevó a cabo una serie de reformas:
·         Institucionales. Elaboración de una constitución que el rey juró en septiembre de 1791.
·         Administrativas. Creación de 83 departamentos con el fin de descentralizar la administración y darle mayor importancia a los ayuntamientos.
·         Eclesiásticas. En 1790 se proclamó la constitución civil del clero, estableciendo la condición de funcionarios públicos para los sacerdotes y deberían jurar la constitución.
         Sociales y financieras. Se promulgó la ley Chapelier, que proclamaba la libertad de trabajo y prohibía la asociación de los obreros.

Una vez aprobadas las reformas, que provocaron grandes cambios en la sociedad francesa, la asamblea se disolvió en octubre de 1891 y se eligió a una nueva.

Asamblea Legislativa y la Convención (1791-1795)


La asamblea legislativa estuvo formada por una mayoría burguesa, que se propuso completar las reformas iniciadas por la anterior asamblea. Sin embargo las dificultades de orden interno y externo, así como un existente enfrentamiento con el rey (Luís XVI), la oposición del clero; ambos solicitan ayuda a varios países para someter la revolución y volver al poder. Austria decide apoyar la petición del monarca francés, por lo que la asamblea legislativa decide declarar la guerra  Austria. En 1792, Austria y su aliada Prusia lanzan un manifiesto desconociendo el movimiento revolucionario francés y amenazaban con destruir París si algo le pasaba al rey. La situación provoca una insurrección popular el 10 de agosto de 1792, encabezados los jacobinos Robespierre, Danton y Marat, que crean una Comuna revolucionaria que destrona a Luís XVI y disuelven la asamblea legislativa, convocan a elecciones para elegir una convención.

La convención vuelve a estar compuesta por girondinos (derecha) y los jacobinos (radicales). Con la derrota del ejército prusiano en septiembre de 1792 (22), se proclama la república y Luís XVI es juzgado y condenado a muerte. Es ejecutado el 21 de enero de 1793, lo que provoca que Austria, Prusia, Inglaterra y Holanda formen una coalición en contra de Francia. Comienza la época del terror. La convención cae en manos de los jacobinos, donde se elabora una constitución republicana de principios muy avanzados, ampliando la declaración de principios, sufragio universal y soberanía popular, pero no llega aplicarse. Se crean los comités de seguridad general, el tribunal revolucionario y de salud pública. Se establece una dictadura a manos de Robespierre en 1783, pero es ejecutado en 1794 por un golpe de estado de Thermidor poniendo fin a la experiencia democrática y se establece la constitución de 1795 privilegiando a la burguesía.

El Directorio, El Consulado y el Imperio (1795-1841)


Con la constitución de 1795, el nuevo régimen conocido como el Directorio, debido a la muerte de Robespierre, se disolvió el gobierno de la convención y se creó un organismo integrado por cinco miembros que serían los representantes del poder legislativo, dos cámaras (de diputados y senadores) encargadas de elaborar leyes y de aprobarlas. Los derechos de igualdad perdieron poder, se conservó el sistema republicano con una limitante muy marcada en la acción democrática. La guerra contra Europa rinde frutos para Francia, apoderándose de Italia y parte de Egipto, gracias a la participación del general Napoleón Bonaparte. Un golpe de estado encabezado por Sieyes, miembro del directorio el 9 de noviembre de 1799 pone fin al directorio.

El consulado es dirigido por un triunvirato encabezado por Selles, Ducros y Napoleón conocidos como Cónsules. Se debilita al poder legislativo separándolo en tres asambleas: consejo de estado, el senado y el cuerpo legislativo. El poder judicial recae en un tribunal de justicia. Napoleón logra entre 1801 y 1802 la paz con Austria y Gran Bretaña, desconoce a los demás miembros del consulado y se nombra Cónsul Vitalicio. Se promueven una serie de reformas para consolidar el régimen como:

·         Restablecimiento de la libertad de mercado.

·         Creación del Banco de Francia y la aplicación de una moneda nacional (Franco)

·         Elaboración del Código Civil.

·         Centralización administrativa con la aparición de los funcionarios que gobernaban los departamentos (prefectos)

Manipulando el senado y poniendo como excusa la nueva guerra contra Gran Bretaña y sus aliados, en 1803 Napoleón se nombra emperador por decreto del senado, y surge el imperio.

Durante el imperio de Napoleón se olvidaron los principios de las asambleas, se depositó en el emperador los tres poderes, se aplicó una política de censura interna y de terrorismo frente a la oposición. Dentro de sus logros se da un crecimiento económico con un avance agrario, la industrialización y la mejora del ejército. Este último permitió a Napoleón acrecentar los dominios de Francia, adueñándose de España (destituyendo a Fernando VII por su hermano José), Austria, Polonia, Baviera, Alemania, Prusia y parte de Rusia. Debido a esto, la nueva alianza entre Gran Bretaña, Rusia, Suecia, Austria y Prusia, decidieron acabar con Napoleón a toda costa, hasta que finalmente logran derrotarlo en Waterloo (Rusia) en junio de 1815,  exiliándolo a la isla de Santa Elena donde muere en 1821. En mayo de 1814 Francia regresa a sus fronteras originales, se implantan a los Borbones en el trono en la persona de Luís XVIII.

 



[1] Este documento viene a significar el rompimiento total de un época de abusos, del absolutismo, y de intolerancia religiosa respecto a una gran población y una minoría abusiva.

Las finanzas francesas vivían una situación económica muy comprometida, lo que obligó a la monarquía a tomar medidas excepcionales. En primer lugar, se dedico a reunir a los nobles en una Asamblea de Notables o nacional, en la que se les solicitó su generosa contribución. Ante su negativa se procedió a la convocatoria de los estados generales, que no se reunían desde 1615, pero aportaron la limitación del poder del rey, y las bases para una nueva constitución. Esta asamblea, de origen medieval, que agrupaban separadamente a representantes de todos los estados. El 5 de mayo de 1789 los diputados (1139) se reunieron en Versalles bajo la presidencia del rey. El objetivo principal de esta asamblea era elaborar la constitución del reino, por lo que se llamó a partir del 9 de julio de 1789 Asamblea Nacional Constituyente, los asambleístas se proclamaron los únicos representantes del pueblo y juraron no separarse jamás.

El 14 de julio de 1789, el pueblo que padecía de la falta de abastecimiento de la capital, y los elevados precios de los alimentos, motivaron a que las personas asaltaran la fortaleza real de la Bastilla, símbolo de la autoridad real y del antiguo régimen. Este hecho provocó que se diera un periodo de pánico, por lo que el congreso apresuró a tomar medidas que diezmaran el ánimo de miedo y revolucionario, como la destitución de toda obligación de los campesinos con los feudos, y el 26 de agosto se aprobó la Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano[1], la cual expresaba la:
·         Libertad de pensamiento, expresión, asociación y prensa.
·         Igualdad ante la ley, los impuestos, oportunidades políticas y del voto.
·         Propiedad privada
·         Soberanía popular y social

La Asamblea Constituyente (1789-1791)


Durante los trabajos de esta asamblea se marcaron dos grupos políticos. Uno, (girondinos) partidario de la monarquía constitucional, y los privilegios para la nobleza y la burguesía; otro (jacobinos) a favor de la pequeña burguesía, los comerciantes y con actitudes mas radicales. La asamblea constituyente llevó a cabo una serie de reformas:

·         Institucionales. Elaboración de una constitución que el rey juró en septiembre de 1791.

·         Administrativas. Creación de 83 departamentos con el fin de descentralizar la administración y darle mayor importancia a los ayuntamientos.

·         Eclesiásticas. En 1790 se proclamó la constitución civil del clero, estableciendo la condición de funcionarios públicos para los sacerdotes y deberían jurar la constitución.

·         Sociales y financieras. Se promulgó la ley Chapelier, que proclamaba la libertad de trabajo y prohibía la asociación de los obreros.

Una vez aprobadas las reformas, que provocaron grandes cambios en la sociedad francesa, la asamblea se disolvió en octubre de 1891 y se eligió a una nueva.

Asamblea Legislativa y la Convención (1791-1795)


La asamblea legislativa estuvo formada por una mayoría burguesa, que se propuso completar las reformas iniciadas por la anterior asamblea. Sin embargo las dificultades de orden interno y externo, así como un existente enfrentamiento con el rey (Luís XVI), la oposición del clero; ambos solicitan ayuda a varios países para someter la revolución y volver al poder. Austria decide apoyar la petición del monarca francés, por lo que la asamblea legislativa decide declarar la guerra  Austria. En 1792, Austria y su aliada Prusia lanzan un manifiesto desconociendo el movimiento revolucionario francés y amenazaban con destruir París si algo le pasaba al rey. La situación provoca una insurrección popular el 10 de agosto de 1792, encabezados los jacobinos Robespierre, Danton y Marat, que crean una Comuna revolucionaria que destrona a Luís XVI y disuelven la asamblea legislativa, convocan a elecciones para elegir una convención.

La convención vuelve a estar compuesta por girondinos (derecha) y los jacobinos (radicales). Con la derrota del ejército prusiano en septiembre de 1792 (22), se proclama la república y Luís XVI es juzgado y condenado a muerte. Es ejecutado el 21 de enero de 1793, lo que provoca que Austria, Prusia, Inglaterra y Holanda formen una coalición en contra de Francia. Comienza la época del terror. La convención cae en manos de los jacobinos, donde se elabora una constitución republicana de principios muy avanzados, ampliando la declaración de principios, sufragio universal y soberanía popular, pero no llega aplicarse. Se crean los comités de seguridad general, el tribunal revolucionario y de salud pública. Se establece una dictadura a manos de Robespierre en 1783, pero es ejecutado en 1794 por un golpe de estado de Thermidor poniendo fin a la experiencia democrática y se establece la constitución de 1795 privilegiando a la burguesía.

El Directorio, El Consulado y el Imperio (1795-1841)


Con la constitución de 1795, el nuevo régimen conocido como el Directorio, debido a la muerte de Robespierre, se disolvió el gobierno de la convención y se creó un organismo integrado por cinco miembros que serían los representantes del poder legislativo, dos cámaras (de diputados y senadores) encargadas de elaborar leyes y de aprobarlas. Los derechos de igualdad perdieron poder, se conservó el sistema republicano con una limitante muy marcada en la acción democrática. La guerra contra Europa rinde frutos para Francia, apoderándose de Italia y parte de Egipto, gracias a la participación del general Napoleón Bonaparte. Un golpe de estado encabezado por Sieyes, miembro del directorio el 9 de noviembre de 1799 pone fin al directorio.

El consulado es dirigido por un triunvirato encabezado por Selles, Ducros y Napoleón conocidos como Cónsules. Se debilita al poder legislativo separándolo en tres asambleas: consejo de estado, el senado y el cuerpo legislativo. El poder judicial recae en un tribunal de justicia. Napoleón logra entre 1801 y 1802 la paz con Austria y Gran Bretaña, desconoce a los demás miembros del consulado y se nombra Cónsul Vitalicio. Se promueven una serie de reformas para consolidar el régimen como:
·         Restablecimiento de la libertad de mercado.
·         Creación del Banco de Francia y la aplicación de una moneda nacional (Franco)
·         Elaboración del Código Civil.
         Centralización administrativa con la aparición de los funcionarios que gobernaban los departamentos (prefectos)

Manipulando el senado y poniendo como excusa la nueva guerra contra Gran Bretaña y sus aliados, en 1803 Napoleón se nombra emperador por decreto del senado, y surge el imperio.

Durante el imperio de Napoleón se olvidaron los principios de las asambleas, se depositó en el emperador los tres poderes, se aplicó una política de censura interna y de terrorismo frente a la oposición. Dentro de sus logros se da un crecimiento económico con un avance agrario, la industrialización y la mejora del ejército. Este último permitió a Napoleón acrecentar los dominios de Francia, adueñándose de España (destituyendo a Fernando VII por su hermano José), Austria, Polonia, Baviera, Alemania, Prusia y parte de Rusia. Debido a esto, la nueva alianza entre Gran Bretaña, Rusia, Suecia, Austria y Prusia, decidieron acabar con Napoleón a toda costa, hasta que finalmente logran derrotarlo en Waterloo (Rusia) en junio de 1815,  exiliándolo a la isla de Santa Elena donde muere en 1821. En mayo de 1814 Francia regresa a sus fronteras originales, se implantan a los Borbones en el trono en la persona de Luís XVIII.

 



[1] Este documento viene a significar el rompimiento total de un época de abusos, del absolutismo, y de intolerancia religiosa respecto a una gran población y una minoría abusiva.

UNIDAD 1


1.3 LA INDEPENDENCIA DE LAS 13 COLONIAS


Las Trece Colonias es el nombre que se ha dado históricamente a las posesiones coloniales de Gran Bretaña en la costa atlántica de América del Norte comprendida entre Nueva Escocia y Florida, y que a finales del siglo XVIII se unificaron bajo un gobierno independiente para crear los actuales Estados Unidos. Lograron independizarse de Gran Bretaña hasta el 4 de julio de 1776 (actualmente forman parte de los Estados Unidos).

Dichas colonias fueron fundadas por la corona británica en 1607 en Jamestown (Virginia) a partir de entonces se comenzó la población del nuevo territorio londinense dividido en tres regiones o colonias principales:

1.      Provincia de Nuevo Hampshire
2.      Provincia de la bahía de Massachusetts (Massachusetts y Maine)
3.      Colonia de Rhode Island y Plantaciones de Providence
4.      Colonia de Connecticut

5.      Provincia de Nueva York (New York y Vermont)
6.      Provincia de Nueva Jersey (New Jersey).
7.      Provincia de Pensilvania.
8.      Delaware

9.      Provincia de Maryland.
10.  Colonia de Virginia (Virginia, Kentucky y Virginia Occidental)
11.  Provincia de Carolina del Norte (Carolina del Norte y Tennessee)
12.  Provincia de Carolina del Sur
13.  Provincia de Georgia

Población


Un rasgo importante de estas colonias era que su población de origen europeo era bastante heterogénea, pues a los iníciales inmigrantes ingleses se unieron después escoceses, irlandeses, alemanes, galeses, flamencos y hugonotes franceses. A mediados del siglo XVII Suecia y los Países Bajos En los años 1770 ya habían surgido varios centros urbanos pequeños pero en proceso de expansión, y cada uno de ellos contaba con periódicos, tiendas, comerciantes y artesanos. Filadelfia, con 28.000 habitantes, era la ciudad más grande, seguida por Nueva York, Boston, y Charleston. A diferencia de la mayor parte de las demás naciones, Estados Unidos jamás tuvo una aristocracia feudal de tipo europeo. En la era colonial la tierra era abundante y la mano de obra escasa, y todo hombre libre tenía la oportunidad de alcanzar, si no la prosperidad, al menos la independencia económica.

La Guerra de Independencia


Todas las colonias compartían la tradición del gobierno representativo. El monarca inglés nombraba a muchos de los gobernadores coloniales, pero todos ellos debían gobernar conjuntamente con una asamblea elegida. El voto estaba restringido a los terratenientes varones blancos, pero la mayoría de los hombres blancos tenían propiedades suficientes para votar. Además Inglaterra no podía ejercer un control directo sobre sus colonias americanas. Londres estaba demasiado lejos, y los colonos tenían un espíritu muy independiente, además que los mismos estatutos de fundación de cada colonia la Corona inglesa reconocía la autonomía interna de los colonos. Finalmente, la ausencia de grandes riquezas minerales en las colonias (minas de oro y plata) desalentaba una intervención directa de Gran Bretaña en el gobierno de las Trece Colonias.

La victoria de Inglaterra sobre Francia en la llamada “Guerra de 7 años” (1758-1765) provoco que la Corona Británica tuviera serios problemas económicos, que los llevó a generar un aumento de impuestos, de un 10% en la Isla sede de los poderes reales y de un 60% en las colonias, incluyendo la creación de nuevos impuestos; esto condujo directamente a un conflicto con sus colonias americanas. Para evitar conflictos con los indígenas una proclama real negó a los colonos el derecho de establecerse al oeste de los montes Apalaches. El gobierno británico empezó a castigar a los contrabandistas e impuso nuevos gravámenes al azúcar, el té, los textiles y otros bienes importados. La Ley de Alojamiento obligó a las colonias a alojar y alimentar a los soldados británicos; y con la aprobación de la Ley de Estampillas, debían adherirse estampillas fiscales especiales a todos los periódicos, folletos, documentos legales y licencias.

Estas medidas parecieron muy justas a los políticos británicos, que habían gastado fuertes sumas de dinero para defender a sus colonias americanas durante y después de la Guerra Franco India; resultaba evidente que los colonos pagasen esos gastos. Sin embargo, los americanos temían que los nuevos impuestos dificultasen el comercio, y que las tropas británicas estacionadas pudiesen ser usadas para aplastar las libertades civiles que disfrutaban hasta entonces.

En 1765, representantes de nueve colonias se reunieron como "Congreso sobre la Ley de Estampillas" y protestaron contra el nuevo impuesto. Los comerciantes se negaron a vender productos británicos, los distribuidores de estampillas se vieron amenazados por la muchedumbre enardecida y la mayoría de los colonos sencillamente se negó a comprar las mencionadas estampillas. El parlamento británico se vio forzado a revocar la Ley de Estampillas, pero hizo cumplir la Ley de Alojamiento, decretó impuestos al té y a otros productos y envió funcionarios aduaneros a Boston a cobrar esos aranceles. De nuevo los colonos optaron por desobedecer, así que se enviaron soldados británicos a Boston.

La Guerra de la Independencia de los Estados Unidos fue un conflicto que enfrentó a las trece colonias estadounidenses en América del Norte con el Reino de Gran Bretaña. Ocurrió entre 1775 y 1783, finalizando con la firma del Tratado de Versalles. Las tensiones se aliviaron cuando Lord North, el nuevo Primer Ministro británico, eliminó todos los nuevos impuestos salvo el del té. En 1773, un grupo de patriotas respondió a dicho impuesto a través del Motín del té: disfrazados de aborígenes, abordaron buques mercantes británicos, en el puerto de Boston, y arrojaron al agua 342 sacos de té. El parlamento promulgó entonces las conocidas como "Leyes Intolerables": la independencia del gobierno colonial de Massachusetts fue drásticamente restringida y se enviaron más soldados británicos al puerto de Boston, que ya estaba cerrado a los buques mercantes. En septiembre de 1774 tuvo lugar en Filadelfia el Primer Congreso Continental, reunión de líderes coloniales que se oponían a lo que percibían como opresión británica en las colonias. Estos líderes instaron a los colonos a desobedecer las Leyes Intolerables y a boicotear el comercio británico. Los colonos empezaron a organizar milicias y a almacenar armas y municiones.

En 1775 comienza oficialmente la guerra, cuyo desarrollo inicial fue claramente de dominio inglés, pero su curso cambiaría cuando tras la batalla de Saratoga (primera gran victoria colonial) Francia y posteriormente España entrarían en guerra apoyando a los independentistas americanos.

El 4 de julio de 1776 representantes de las Trece Colonias redactan su Declaración de Independencia, constituyendo los Estados Unidos de América, primera nación independiente del continente. Finalmente, en 1783 por el Tratado de París, el Reino Unido se ve obligado a reconocer dicha independencia.

El mencionado Tratado aseguró la libertad de las antiguas colonias, aunque éstas carecían de una estructura de gobierno. En 1777, el Segundo Congreso Continental estableció una confederación entre ellas, de carácter permanente, pero dejando escaso poder y mínimos recursos financieros al Congreso, única institución federal.

Tras varios años de negociaciones, en 1787, 55 representantes de las antiguas colonias se reunieron en el Congreso de Filadelfia con el fin de redactar una constitución. Se creaba así un único gobierno federal, con un presidente de la república y dos cámaras legislativas (congreso y senado). Esta constitución estaba inspirada en los principios de igualdad y libertad que defendían los ilustrados franceses y se configuró como la primera carta magna que recogía los principios del liberalismo político estableciendo un régimen republicano y democrático.

Consecuencias


·         Se establece el gobierno democrático de elección popular, regido por un Presidente, que durará 4 años en sus funciones con derecho a reelegirse solo una vez.

·         Se establecen los poderes legislativo y judicial. El poder legislativo dividido en cámara baja (diputados) encargados de leyes sociales y laborales. La cámara alta (senadores) encargados de leyes económicas y políticas. El poder judicial presidido por un tribunal supremo.

·         Ley suprema plasmada en la Constitución Política.

·         Influencia y ejemplo para muchos países de cómo determinar sus formas de gobierno después de la emancipación del país.

APUNTES DE LA UNIDAD 1

1.2. LA REVOLUCIÓN INDUSTRIAL

Después de siglos de estancamiento en Europa, el crecimiento económico volvió a encontrar perspectivas muy favorables. La Revolución Industrial iniciada en Inglaterra a mediados del siglo XVIII, al cambiar las condiciones de producción, indujo un enriquecimiento espectacular que se fue generalizando con el correr de los años.

Es el mayor cambio que ha conocido la producción de bienes desde 1800 en Inglaterra. La aparición de las máquinas, instrumentos hábiles que utilizan energía natural en vez de humana, constituye la línea divisoria entre dos formas de producción. La producción maquinista creó las condiciones para la producción y el consumo en masa, característicos de época actual, hizo surgir las fábricas y dio origen al proletariado.

La revolución industrial es el cambio en la producción y consumo de bienes por la utilización de instrumentos hábiles, cuyo movimiento exige la aplicación de la energía de la naturaleza. Hasta finales del siglo XVIII el hombre sólo había utilizado herramientas, instrumentos inertes cuya eficacia depende por completo de la fuerza y la habilidad del sujeto que los maneja. El motor aparece cuando se consigue transformar la energía de la naturaleza en movimiento. La unión de un instrumento hábil y un motor señala la aparición de la máquina, el agente que ha causado el mayor cambio en las condiciones de vida de la humanidad.

La aplicación de la máquina de vapor a los transportes, tanto terrestres como marítimos, tuvo una inmediata repercusión no sólo en procesos de comercialización, sino también en la calidad de la vida, al permitir el desplazamiento rápido y cómodo de personas a gran distancia.La construcción de los ferrocarriles fue la gran empresa del siglo XIX.

Entre los diversos factores que fueron el origen del proceso de industrialización, tres merecen mención especial: La Revolución Comercial en Europa, la acumulación primitiva de capital y la aparición de avances tecnológicos (maquinas). La causa más importante para el desarrollo de la Revolución Industrial fue la aparición de máquinas de vapor, el telar mecánico, las máquinas de hilar que revolucionaron el siglo XVIII las técnicas de producción industrial. A partir de ahí ocurrió el auge de la industria fabril.

Etapas de la Revolución Industrial


La Primera Revolución Industrial(1773-1860) acelero el proceso de migraciones del campo a la ciudad, lo que intensifico el crecimiento de la población urbana y contribuyo a la formación de una nueva clase social, la obrera o proletariado. La jornada de trabajo en las primeras décadas de la industrialización tenía una duración de 14 a 16 horas diarias. Los bajos salarios, debido a la abundante mano de obra disponible y de la utilización de máquinas reducían el precio de la fuerza de trabajo a niveles de mera subsistencia. El desempleo llevo a la formación del llamado "ejercito industrial de reserva" (población obrera sobrante).

A partir del año 1860 un conjunto de nuevas transformaciones técnicas y económicas producían grandes cambios en el proceso de industrialización y se extendió hasta el inicio de la Primera Guerra Mundial. Esta etapa se le conoce como la Segunda Revolución Industrial (1860-1914).

Entre las invenciones que marcaron el inicio de la Segunda Revolución industrial fueron: El proceso de Bessemer de transformar el hierro en acero (inventado por el inglés Henry Bessemer); el dinamo, cuya invención creo las condiciones para la sustitución del vapor por la electricidad. El "oro negro" Petróleo paso a ser utilizado como fuerza motriz en navíos y locomotoras.